sábado, 8 de agosto de 2015

– Llegó la hora de fumar la soledad y beber mis dudas – Dijo aquella mujer con voz tímida pero segura de sí misma.
Prendió un cigarrillo y se sirvió un trago de whisky, se fumó su soledad y aclaró sus dudas. Es normal que apenas se aclare una duda, aparezcan otras, así que no tuvo más remedio que acabarse toda la botella.